Las lonjas de Raxoi acogerán de forma provisional el mercado de Pontedeume

18/9/10

El Concello de Pontedeume y los placeros del mercado llegaron al acuerdo de que los puestos se instalarán en las lonjas de Raxoi mientras duren los trabajos de rehabilitación de las instalaciones donde habitualmente desarrollan su trabajo y que se encuentran visiblemente deterioradas desde hace años.

En principio, se habían estudiado otras ubicaciones como la calle Betanzos, pero la localización estratégica de las lonjas, próximas al puerto de la villa de los Andrade, hicieron que los comerciantes se decantasen por esta opción. Además, el gobierno local ha solicitado ya la subvención para acometer las reformas en el edificio provisional.

Según la previsión que maneja el ejecutivo que dirige el popular Gabriel Torrente, los trabajos en las lonjas de Raxoi para transformarlas en el mercado provisional deberían comenzar antes de finalizar el año. «Estamos a expensas de que nos comuniquen si nos conceden la ayuda y después sacaríamos a concurso las obras», explica el alcalde.


Por otro lado, el gobierno local ha tenido que realizar una consulta a la dirección xeral de Patrimonio para conocer si el edificio de las lonjas de Raxoi, que está catalogado, podría albergar el mercado municipal de forma provisional. Fuentes del ejecutivo eumés subrayan que el Gobierno gallego ha dado luz verde a la adecuación de estas instalaciones. «En principio, no debería haber problemas para llevar a cabo estas reformas temporales», comentan.

De hecho, varias de las naves de las lonjas de Raxoi se encuentran actualmente en obras, ya que allí se está ubicando un albergue para peregrinos. Este alojamiento estaba previsto que estuviese disponible a lo largo de todo el Xacobeo, pero los retrasos en las autorizaciones han provocado que todavía no esté en funcionamiento. Sin embargo, el Concello de Pontedeume pedirá que el albergue continúe después de que pase el año Santo.

Los placeros, conformes con el nuevo anteproyecto de reforma del mercado

29/7/09


Ayer se celebró en el edificio Foremdes, la segunda reunión entre placeros, gobierno municipal y los técnicos de Mercasa, la empresa que redacta el anteproyecto de remodelación del mercado municipal de la villa eumesa. Una vez que existe un proyecto en firme falta lo más difícil, obtener financiación para poder acometer el proyecto, valorado en unos dos millones de euros.

El edificio Foremdes de Pontedeume acogió ayer el segundo encuentro entre representantes municipales, técnicos de Mercasa y placeros para conocer los pormemores del anteproyecto para la remodelación del viejo mercado de abastos. Como se recordará, responsables de la referida empresa, debieron acometer una serie de cambios en el estudio inicial, presentado meses atrás, basándose en las directrices de los propios placeros. Asimismo, según apuntó el alcalde eumés, Gabriel Torrente, “también se debieron tener en cuenta una serie de directrices marcadas por Patrimonio”. En este sentido, Torrente insistió en que desde la Xunta se hizo especial hincapié en la separación del edificio nuevo y del viejo, dejando de dos a tres metros de separación entre los espacios, algo que han tenido muy en cuenta los arquitectos que se ocupan de redactar el proyecto, según confirmó Torrente.

En cuanto al estudio presentado ayer a la práctica totalidad de los placeros, el alcalde destacó la buena acogida que tuvo entre todos ellos el nuevo proyecto, una vez que se tuvieron en cuenta una serie de consideraciones aportadas por ellos mismos, como un mayor aprovechamiento de algunos espacios.

Gabriel Torrente también explicó que con la reforma del mercado se ganará mucho espacio, gracias la funcionalidad que aportará la nueva redistribución de puestos. Asimismo, el mercado será mucho más diáfano, pudiendo observar a golpe de vista todos los negocios. “Hasta ahora muchos de los puestos no se ven desde la entrada y la gente que los visita es porque sabe que están allí”, apuntó el regidor municipal.

Lo más difícil ahora, tal y como pusieron de manifiesto ayer el primer teniente de alcalde, Javier Crespo y Gabriel Torrente, es lograr la financiación necesaria para acometer la obra, valorada en unos dos millones de euros. “Pediremos apoyo a la administración central y a la autonómica y buscaremos el dinero debajo de las piedras si hace falta”, indicó Javier Crespo. Torrente, por su parte, confía en que en los próximos presupuestos de la Xunta se destine una partida a este cometido.